No es que los cobardes no merezcan oportunidades, sino que su miedo paraliza, arrastra y es contagioso.
Cuando hablamos de equipos, cambiar una cultura basada en el miedo siempre empieza por el liderazgo. Si, como líder, trabajas desde la inseguridad, todos lo experimentarán de una forma u otra (volvamos al punto de arriba: nadie sigue a los cobardes), y sus acciones seguirán el mismo camino.
Para manejar este miedo, primero hay que trabajarlo en nosotros mismos, transformar esa cobardía en valentía. Esto no lo tienes que hacer solo; para eso hay recursos como el coaching.
Ojo que ser valiente no es sinónimo de agresividad ni arrogancia; tampoco significa ausencia de miedo, sino la capacidad de actuar a pesar de él, de actuar con firmeza y claridad ante la inseguridad.
Hace muchos años aprendí que el miedo es un caballero. Está como un militar en la puerta, pero en cuanto te le paras enfrente y le pides permiso, te dice: “Sí, sí, venga, claro que sí, pase”, y te deja pasar.
Fenix Perez
Gestora & facilitadora de cambios para individuos, empresas y grupos a través de Programas, Workshops y Dinámicas especializadas.
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